Elegí una o dos ideas y probalas esta semana.
Ofrecé el día al despertarte
Antes de levantarte de la cama, decile a Dios: "Este día es para vos". Con esa frase alcanza.
El frasco de las gracias
Conseguí un frasco vacío. Cada noche escribí en un papelito algo por lo que le decís gracias a Dios y guardalo ahí.
Hacete amigo de tu Ángel de la Guarda
Hablale como a un amigo invisible que te cuida: contale tus miedos antes de un examen o un partido.
Rezá por alguien especial
Elegí a una persona (un familiar, un compañero) y dedicale tu oración de hoy.
Rezá en familia
Proponé rezar un Padre Nuestro juntos antes de cenar. Un ratito compartido vale mucho.
Repasá el día antes de dormir
Pensá: ¿qué cosa linda hice hoy? ¿en qué me equivoqué? Contáselo a Dios y pedile perdón si hace falta.
Ofrecele a Dios lo que hacés
Ayudar en casa, estudiar bien o tener paciencia con un hermano se vuelven oración cuando se los ofrecés a Dios: "Señor, esto es para vos".
No te preocupes si te distraés
Es normal distraerse rezando. Cuando te des cuenta, sonreí y volvé a pensar en Dios, sin enojarte.