Con el Rosario rezamos junto a María y vamos recordando la vida de Jesús.
El Rosario tiene cinco decenas. Cada decena es un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria. Mientras las rezás, vas recordando un momento de la vida de Jesús y de María, que se llama misterio. Al terminar las cinco decenas rezaste cincuenta Ave Marías.
Rezar el Rosario no es adorar a María. A Dios solo lo adoramos a Él. A María le pedimos que rece por nosotros, igual que le pedirías a tu mamá que rece por vos. Y en cada misterio lo que miramos es la vida de Jesús, de la mano de ella.
Cada grupo tiene cinco misterios: uno por cada decena.
Gozosos
La alegría de la llegada de Jesús al mundo.
Lunes y sábado
Dolorosos
Cuando Jesús sufrió y murió por amor a nosotros.
Martes y viernes
Gloriosos
Jesús vence a la muerte y nos abre el cielo.
Miércoles y domingo
Luminosos
Momentos en que Jesús mostró quién era.
Jueves
1 Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
En muchos lugares, después del Gloria de cada decena se agrega la oración que pidió la Virgen en Fátima. Es una costumbre muy linda, pero no es obligatoria.